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El masaje infantil: algo más que caricias..

Con una secuencia de movimientos, el masaje infantil propone un encuentro, en un espacio y un tiempo, de una gran calidad entre los p/madres y los hijo/as desde que son bebés. Facilita, entre otras muchas cosas, los vínculos afectivos porque incluye los elementos principales para establecerlos: mirada, contacto piel a piel, sonrisas, sonidos, abrazos, olor, emisiones de voz y respuestas.

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La estimulación mediante el tacto es una necesidad básica, especialmente para un bebé que no tiene otra posibilidad de sentirse amado, aceptado, calmado o contenido. Es por ello que el contacto físico es la forma de comunicación más íntima e intensa de los seres humanos.

Según algunos estudios, hasta los más insignificantes contactos físicos tiene notables efectos. Un ejemplo cotidiano es que aquellas camareras que tocan la mano o el hombro de los clientes al traerles el cambio, suelen recibir más propinas. Gran parte de estos nuevos descubrimientos científicos se han producido en el Instituto de Investigación del Tacto de Miami (TRI),  único centro científico del mundo dedicado al estudio de los efectos del masaje sobre la salud. La idea de que se puede curar a los enfermos tocándolos es muy antigua. Los primeros escritos sobre el masaje – término que deriva de una palabra árabe cuyo significado es golpe – han sido hallados en China y tienen una antigüedad de 3.000 años. Encontramos otras referencias históricas del masaje en un bajo relieve de la tumba de Ankh-Mahor -monje egipcio que vivió en el siglo XXII antes de cristo-donde  aparece un hombro sentado recibiendo un fuerte masaje en los pies.

Hipócrates, sabio griego considerado el padre de la medicina moderna, preconizaba las fricciones en el siglo IV antes de Cristo. “ Los médicos deben adquirir experiencia en muchas cosas ,pero sobre todo en fricciones” decía en sus escritos.

Actualmente esta idea ha sido fundamentada por más de 50 estudios del TRI, que han demostrado que los masajes tienen efectos curativos contra una serie de dolencias tales como los cólicos, la hiperactividad, la migraña, etc.…

El masaje, según parece, entre otros descubrimientos ayuda a los asmáticos a que respiren mejor, fortalece el sistema inmunológico de los seropositivos, mejora la concentración de los niños autistas y reduce la ansiedad en adolescentes depresivos.  

Con respecto a los beneficios que aporta el masaje infantil, el TRI basó un estudio con un grupo de cuarenta bebés prematuros. La mayoría de los niños que participaron en este ensayo mejoraron sorprendentemente con el tratamiento. Se les realizó tres masajes diarios de 15 minutos durante diez días y tras recibirlos estos niños estaban más alerta y se mostraban más sensibles a su entorno en comparación con otros bebés que no habían sido sometidos al mismo tratamiento.  También se pudo observar que eran capaz de aguantar el ruido y de calmarse con más facilidad, dormían mejor, sufrían menos ataques de apnea, aumentaron de peso un 47 % más rápidamente y fueron dados de alta seis días antes que los demás.

Este grupo de bebés prematuros ha sacado provecho de los resultados de unas investigaciones que se remontan al siglo XIII, cuando el emperador de Alemania Federico II realizó un sencillo estudio empírico para descubrir el lenguaje que hablarían los niños si se criaran sin oír ninguna palabra. Puso a varios recién nacidos al cuidado de unas nodrizas que les daban de comer, pero que tenían prohibido hablarles o acariciarlos. Los niños no aprendieron ningún idioma. Todos murieron antes de aprender a hablar.

Este hecho nos revela la importancia del tacto, del contacto físico pues  éste es el primero de los sentidos que desarrolla el ser humano y posiblemente sea el último en desaparecer.

La problemática con la que se encuentra el masaje es que aún está considerado como medicina alternativa y se halla todavía lejos de los circuitos en los que se mueven las terapias llamadas ortodoxas y científicas. Sin embargo estudios como los que hemos detallado anteriormente  y la creación de asociaciones como la Asociación Internacional de Masaje Infantil  creada en el 1981 conseguirán que el masaje tenga un sitio digno como complemento de importancia en los tratamientos más tradicionales.

Una guía para el masaje infantil:

Una manera muy especial de tener contacto con el bebe es a través del masaje infantil. El masaje facilita los vínculos afectivos porque incluye los elementos principales para establecerlos: mirada, contacto piel a piel, sonrisas, sonidos, abrazos, olor, emisiones de voz y respuestas.

Se ha comprobado que el masaje infantil beneficia el desarrollo y el crecimiento del bebé y al mismo tiempo proporciona un momento muy especial y amoroso.

Durante los primeros meses de vida, los bebés abandonan su posición fetal, al hacerlo estiran sus músculos y coordinan sus movimientos. El masaje es especialmente recomendado para estos meses.

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Además es la forma más adecuada de preparar su cuerpo para la actividad y para mejorar su relajación y movilidad. Con una serie de movimientos el masaje propone un encuentro en un espacio y un tiempo, de una gran calidad entre los padres / madres y los hijos / as desde que son bebés.

Un correcto aprendizaje en la aplicación del masaje infantil aportará  al bebé una gran serie de beneficios , los más destacados los detallamos a continuación:

    • Estimula el Sistema Nervioso Central: Está demostrado que a través del tacto se incrementan las conexiones neuronales (sinapsis), su práctica mejora el desarrollo de la psicomotricidad.
    • Estimula el Sistema Inmunológico: por incrementar las células de defensa fortalece la resistencia del bebé a las enfermedades.
    • Estimula el Sistema Endocrino: disminuye las hormonas que interviene en el estrés, aumenta el nivel de endorfinas causando un efecto antidepresivo y energético. Es muy recomendable en padres ansiosos, en madres con depresiones posparto, así como en niños con enfermedades crónicas.
    • Mejora los patrones de sueño, ayudando a algunos bebés a dormir más profundamente y durante más tiempo.
    • Estimula el Sistema Digestivo: es un alivio del estreñimiento, de los cólicos, gases pues facilita la movilidad intestinal.

       

El masaje infantil es una señal de respeto, ya que al iniciar el masaje se le pregunta si desea ser masajeado o no, obteniendo una respuesta verbal o no. Demostrándole que solo puede ser tocado solo si él lo permite de esta manera aprende a respetarse a sí mismo, a respetar su cuerpo y el de los demás. Estos son los mensajes que el bebé recibe y que pasarán a formar parte de su actitud en la vida. 

María Plasencia Robledo

Diplomada en Fisioterapia nº col. 1967

 

 

 

 
  
  
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