¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso.

Acepto

Vigilancia de la salud

La Medicina del Trabajo, además de ser una especialidad médica con identidad propia, al mismo tiempo forma parte del espectro de especialidades que componen la Prevención de Riesgos Laborales, como ha quedado definido en la Ley 39/1997 (Reglamento de los Servicios de Prevención). Sin embargo, a diferencia de la Seguridad, Higiene Industrial y Ergonomía y Psicosociología Aplicada, que son especialidades "técnicas", que tienen por objeto las máquinas o aparatos, herramientas, materiales, procesos y/o condiciones ambientales que componen el puesto de trabajo, la Medicina del Trabajo tiene por objeto la persona y su estado de salud en relación con los citados factores de riesgo del puesto. Teniendo en cuenta la definición de salud que da la OMS, podemos decir que cualquier factor que altere el adecuado estado de bienestar físico, mental o social que afecte a la persona en su trabajo será objeto de atención de esta especialidad médica.

Una de las tareas encomendadas a la Medicina del Trabajo es la Promoción de la Salud en las empresas, un conjunto de tareas cuya finalidad es potenciar el estado de salud de las personas y desarrollar programas de prevención de enfermedades comunes. Aunque estas actividades no forman parte de los objetivos prioritarios de la Medicina del Trabajo, indudablemente el médico que tiene a su cargo la salud de un colectivo determinado de personas, no puede ni debe ceñirse a la enfermedad profesional, sino que su objetivo final debe ser la consecución de un buen estado de salud del personal a su cargo, previniendo tanto la enfermedad profesional como la enfermedad común.

VIGILANCIA DE LA SALUD

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales en su  Art. 22 hace referencia al concepto de VIGILANCIA DE LA SALUD, concepto este que aunque para algunos todavía pueda resultar confuso, para SERMESA  -  SERVICIO DE PREVENCIÓN, con una dilatada experiencia en materia de Salud, y en concreto de Salud Laboral, se nos presentaba como una reglamentación de lo que en los años precedentes al 1995 ya veníamos realizando, es decir, adaptar en la medida del o posible los exámenes médicos practicados a los riesgos inherentes a cada puesto de trabajo, guardando la confidencialidad de los resultados de dichos exámenes, y dando cumplida información al empresario de la aptitud de los trabajadores.

.