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Artículos Medicina

La importancia de la Higiene Postural para evitar Lumbalgias

Actualmente más del 80% de la población ha referido o refiere dolor en alguna parte de su espalda.

Este dolor tiene un origen variado, como puede ser la práctica de algún deporte, una mala postura, las alteraciones musculares o tendinosas o algún tipo de desorden biomecánico.

Además de todo esto, en la actualidad, una vida sedentaria, la falta de ejercicio y unos hábitos alimentarios erróneos son las causas principales de la obesidad, que influye en gran medida en el reparto de pesos sobre nuestro cuerpo, causando sobrecargas.

Una contractura puede aparecer cuando el músculo está sometido a un trabajo, puntual o mantenido, superior al que puede realizar. Los desequilibrios también agravan los dolores de espalda, porque unas cadenas musculares estarán más predispuestas a realizar esfuerzos y otras estarán acostumbradas a ser más pasivas. Es fundamental, por lo tanto, fortalecer nuestro cuerpo y prepararlo para las actividades que vayamos a realizar.

Por otra parte, el cuerpo reacciona ante estos desequilibrios mediante un mecanismo de defensa, que puede ayudar a agravar nuestro dolor, produciéndose una respuesta exagerada y formándose contracturas. Para evitar el dolor, provocamos que nuestro cuerpo adopte una postura alterada y perjudicial descompensando las fuerzas y la longitud de las dos mitades de nuestro cuerpo, produciendo aún más contracturas.

¿Cómo podemos evitar este dolor? A continuación, ofreceremos una serie de consejos posturales:


posturas

  • Tumbados boca arriba, con almohada en la zona cervical y debajo de las rodillas teniendo un perfecto apoyo en la zona lumbar manteniendo así la columna en línea recta.
  • Tumbados de lado, con almohada en la zona cervical. La rodilla de abajo flexionada y la de arriba estirada o las dos flexionadas por completo. El brazo que apoya en flexión y debajo de la almohada.
  • Sentados, permaneceremos con las piernas en ángulo recto y los brazos apoyados en la mesa o en los reposabrazos de sillón o silla. Los dos pies deben estar en contacto con el suelo. El asiento no debe ser más largo que los 2/3 de la longitud del muslo, sin llegar nunca a estar en contacto con la región posterior de la rodilla. La espalda debe de estar en contacto con el respaldo, sobre todo la región lumbar.
  • De pie, deberemos evitar largos periodos de bipedestación estática procurando tener un pie encima de una estructura sólida. Cambiaremos de pie pasado un tiempo. Esta postura evitará la acumulación de tensión en la zona lumbar.

A la hora de cargar pesos deberemos de seguir los siguientes consejos:

posturas correctas

  • Deberemos repartir la carga en partes iguales a ambos lados de nuestro cuerpo para evitar descompensaciones o posturas forzadas. Para ello utilizaremos mochilas, siempre que se pueda, de dos asas evitando colocar los bolsos en un solo hombro.
  • Al agacharnos para coger la carga flexionaremos las rodillas y mantendremos la espalda recta evitando así que la las fuerzas se centren en la zona lumbar. Nos levantaremos poco a poco estirando las piernas haciendo el mínimo de esfuerzo posible con la espalda.
  • Esta regla se aplicará también para realizar tareas diarias que necesiten de una postura agachada (hacer las camas, pasar la espiradora, limpiar...)